Dentro del universo de los ácidos cosmecéuticos, el ácido salicílico ocupa un lugar privilegiado como tratamiento de referencia en pieles con acné, comedones y exceso de sebo. Su capacidad para penetrar en los poros y actuar directamente en el interior de la glándula sebácea lo convierte en un activo esencial para descongestionar, calmar y prevenir brotes

¿Qué es y para qué sirve el ácido salicílico?

El ácido salicílico es un beta-hidroxiácido (BHA), de origen natural (derivado de la corteza del sauce blanco), con afinidad lipofílica. Sirve para:

  • Exfoliar en profundidad los poros obstruidos.

  • Reducir el exceso de grasa.

  • Disminuir la inflamación en pieles acneicas o con foliculitis.

  • Regular el microbioma cutáneo.

Beneficios del ácido salicílico

  • Acción queratolítica profunda: disuelve taponamientos foliculares.

  • Seborregulador y antiséptico, ideal en piel grasa.

  • Reduce puntos negros, espinillas y brotes activos.

  • Antiinflamatorio y calmante.

  • Mejora la textura cutánea y previene imperfecciones.

¿Qué tipo de pieles pueden usarlo?

  • Piel grasa y mixta.

  • Piel acneica, con poros dilatados o comedones.

  • Piel con tendencia a foliculitis o seborrea.
    ⚠️ No se recomienda en piel seca, sensible o con rosácea activa.

Desmitificación

“El ácido salicílico reseca o irrita mucho la piel.”
Falso. En concentraciones adecuadas y con una base hidratante, el ácido salicílico actúa de forma equilibrada y sin comprometer la barrera cutánea. Su efecto resecante se puede contrarrestar con activos humectantes y su uso progresivo.

Recomendaciones de uso cosmecéutico

  • Ideal en limpiadores, tónicos y sérums de uso diario o intermitente (concentración del 0.5% al 2%).

  • Combinable con niacinamida, zinc, ácido azelaico o AHA suaves.

  • Usar en rutinas nocturnas o en zonas localizadas si hay acné activo.

Formulación según el grado de penetración y para qué problema se usa

  • 0.5–2% (uso diario en dermocosmética):
    Acción comedolítica y seborreguladora.
    Indicado para: piel grasa, acné leve, prevención.
    Apto para uso cosmiátrico supervisado.

  • 2–10% (formulación profesional):
    Tratamiento localizado para acné inflamatorio, hiperqueratosis o puntos negros persistentes.
    ⚠️ Uso profesional por cosmiatra con control médico.

  • 30% (peeling químico profesional):
    Acción queratolítica intensa, útil en acné noduloquístico, hiperqueratosis o piel seborreica.
    ⚠️ Uso exclusivo médico.

Uso profesional

  • Peelings en protocolos para acné, poros obstruidos o hiperseborrea.

  • Parte de protocolos de renovación cutánea masculina por su alta afinidad lipídica.

  • Aplicado en sesiones para pieles con foliculitis post-depilación o acné corporal.

Cuidados

  • Evitar exposición solar directa tras su uso.

  • Aplicar protector solar FPS 50+ a diario.

  • Hidratar la piel con productos que refuercen la barrera cutánea.

  • No combinar con retinoides en la misma rutina sin supervisión.

 Precauciones

  • Puede causar enrojecimiento o descamación si se usa en exceso.

  • No usar en embarazo o lactancia sin aprobación médica.

  • Evitar en pieles con eczema, dermatitis activa o reactivas sin control.

El ácido salicílico es un activo fundamental en el tratamiento de pieles impuras, grasas o con tendencia acneica. Su capacidad para limpiar profundamente y reducir inflamación lo posiciona como un pilar tanto en el cuidado domiciliario como en protocolos de cabina.