Dentro del mundo de los exfoliantes químicos, la gluconolactona representa una revolución silenciosa. Como poli-hidroxiácido (PHA), ofrece una acción renovadora efectiva, pero con una tolerancia excepcional. Su perfil la convierte en un activo de elección para pieles frágiles, reactivas o en tratamientos antiaging que requieren mínima agresión

¿Qué es y para qué sirve la gluconolactona?

La gluconolactona es un PHA derivado de la oxidación de la glucosa. Su estructura molecular grande limita la penetración profunda, permitiendo una exfoliación controlada y muy respetuosa. Además, tiene propiedades humectantes, antioxidantes y calmantes, por lo que sirve para:

  • Exfoliar sin agredir.

  • Aumentar la hidratación epidérmica.

  • Reducir los signos de envejecimiento.

  • Calmar y proteger la piel sensible.

Beneficios de la gluconolactona

  • Exfoliación progresiva, ideal para uso continuo.

  • Retención de agua en la epidermis (acción humectante).

  • Protección antioxidante contra radicales libres.

  • Disminución de líneas finas y mejora de la textura.

  • Reducción de la sensibilidad y del enrojecimiento.

¿Qué tipo de pieles pueden usarla?

  • Piel sensible, rosácea o cuperosis.

  • Piel con dermatitis atópica en remisión.

  • Piel deshidratada o con textura áspera.

  • Piel madura o en recuperación post-tratamiento.

Desmitificación

“Los exfoliantes químicos son agresivos y no se pueden usar todos los días.”
Con gluconolactona, eso no aplica. Es un activo tan bien tolerado que puede usarse a diario, incluso en pieles hipersensibles. De hecho, mejora la función barrera con su uso continuo.

Recomendaciones de uso cosmecéutico

  • Concentraciones domiciliarias ideales: 5% – 10%.

  • En sérums, lociones o cremas nocturnas.

  • Puede usarse todo el año, incluso en verano.

  • Compatible con niacinamida, péptidos, ceramidas, ácido hialurónico y ácido láctico.

  • Excelente en rutinas de mantenimiento post-tratamientos médicos.

Formulación según el grado de penetración y para qué problema se usa

  • 5-10% (uso domiciliario): Mejora de textura, hidratación, prevención del envejecimiento.
    Uso cosmecéutico habitual, incluso diario.

  • 10-15% (uso profesional cosmiátrico): Rejuvenecimiento superficial, piel en transición post-peeling, rosácea controlada.
    Apto para cosmiatra profesional con seguimiento.

  • >15% o en sinergia con otros ácidos: Protocolos de fortalecimiento cutáneo, pieles sensibilizadas post-láser o terapia agresiva.
    ⚠️ Uso médico o profesional con experiencia clínica.

Uso profesional

  • Parte fundamental de protocolos de preparación de la piel antes de peelings más profundos.

  • Muy utilizada en rutinas de recuperación post-láser o microagujas.

  • Combinada con ácido lactobiónico para pieles muy reactivas.

  • Ideal como alternativa a los AHAs tradicionales en personas con antecedentes de irritación.

Cuidados

  • No requiere periodos de adaptación extensos.

  • Usar con hidratación adecuada para potenciar su acción.

  • No genera fotosensibilidad significativa, pero siempre debe usarse con protector solar.

Precauciones

  • Aunque es bien tolerada, se recomienda no combinarla con retinoides fuertes al inicio.

  • Evitar el uso en piel con heridas abiertas o infecciones activas.

  • Introducir progresivamente en piel con daño severo hasta alcanzar tolerancia plena.

La gluconolactona es el ejemplo perfecto de cómo la ciencia puede lograr activos potentes y suaves a la vez. Su acción multifuncional la hace ideal para rutinas de mantenimiento, prevención del envejecimiento y tratamiento de pieles vulnerables.